|
|
 | Riesgos Informáticos |
 |
|
La variedad de amenazas informáticas se ha ido incrementando con el paso de los años. Al principio sólo hablábamos de virus, luego de spyware, de troyanos, de gusanos, etc.
A este conjunto de programas maliciosos (porque destruyen, modifican, sustraen, bloquean, usan nuestros equipos/información), se le denomina de manera genérica, como malware.
Virus
Es un programa informático cuyo objetivo es dañar nuestros equipos. Puede ser borrando nuestro disco duro, cambiando el nombre de nuestros archivos y ubicaciones, etc. Es protagónico, busca notoriedad y es muy agresivo.
Los virus “Infectan” nuestras computadoras a través de correo electrónico (algún archivo adjunto), navegando en la web, por una vulnerabilidad, por un ataque directo, al conectarnos en un café internet, al usar nuestra memoria USB en otros equipos, al usar un CD ajeno, al recibir información o conectarnos con el equipo de otra persona.
El primer virus salió a la luz hace más de 20 años. Lo diseñó un profesor universitario para demostrar que la explosión tecnológica (en equipos, programas, redes, etc.), estaba dejando a un lado los aspectos de seguridad.
A partir de ese momento se propaga el uso de virus con fines maliciosos y diversas personas y empresas inician con los primeros programas antivirus. Hoy en día, existen muchas opciones de antivirus y prácticamente todos son muy buenos.
Spyware
Es un programa que se instala en nuestra máquina y sirve de puente para que un hacker tome control de nuestro equipo, para robarnos nuestra identidad e información, o para ser usado (nuestro equipo y recursos), como punto de ataques a otras máquinas, o para que en nuestro nombre, se envíe correo malicioso.
A diferencia del virus, el spyware no es protagónico. Su objetivo es que no notemos su presencia. Es como un ratero que se mete a la casa por la noche. Sólo hasta la mañana siguiente, nos damos cuenta que nos robó.
Troyano
Es una modalidad de malware que viene disfrazado. En principio parece ser un programa o archivo válido, pero en algún momento, una parte de él, se convierte en malware.
Es muy peligroso ya que un antivirus o un antispyware, no lo detectan y lo dejan pasar como un archivo válido y después, cuando alguna condición se da (como por ejemplo una fecha, o la ejecución de un programa válido), el troyano detona el malware e infecta simultáneamente a muchisísimos equipos en todo el mundo.
Son los intentos que hacen hackers o programas externos, por penetrar a nuestra computadora. Su objetivo es tomar control de ellas para el robo de información o para ser usadas con fines ilícitos.
Vulnerabilidades
Continuamente, las marcas de software que diseñan sistemas operativos (como Windows), programas (como office), o aplicaciones como Adobe o SAP, anuncian el descubrimiento de un hueco en la seguridad de sus productos (el remedio tarda algún tiempo).
Anuncian como y donde existe un peligro y los hackers inmediatamente crean estrategias para aprovechar este hecho.
Las personas encargadas de la seguridad informática de las empresas, deben verificar como las vulnerabilidades les afectan e iniciar un plan de acción.
Ataques
La ciberdelincuencia es un negocio muy rentable. Para el crimen organizado obtener información para luego venderla, es un gran negocio. Algunos expertos dicen que los beneficios son mayores que el narcotráfico. Además no existen leyes apropiadas para este tipo de crimen, ni coordinación a nivel mundial, lo que hace, muy rentable y poco peligroso, delinquir cibernéticamente.
Por eso, existen hackers que diseñan programas de ataque, metódicos y sistemáticos, que lanzan a todo el mundo, buscando penetrar equipos.
El navegar en internet se ha vuelto una práctica común.
Todos nosotros y todos los que nos rodean usan esta extraordinaria herramienta. Algunos con fines profesionales y otros por cultura, educación, entretenimiento y vida social.
Los delincuentes cibernéticos lo saben y han diseñado una serie de trampas y estrategias para lograr tomar control de nuestros equipos y/o de nuestra información.
Si por error tecleamos de manera equivocada la dirección de un sitio web, podemos llegar a un sitio “pirata”. Un sitio que nos parece exactamente igual al que usualmente frecuentamos (por ejemplo nuestro banco, nuestro correo o una red social), dándole a los ciberdelincuentres nuestras claves de acceso.
También podemos ir a un link que lo que haga es descargar malware sin que nos demos cuenta.
La web, esta red de computadoras conectadas entre ellas y que nos permite navegar o ir de máquina en máquina (o de sitio en sitio), es inmensa y no está regulada. Se puede encontrar información muy valiosa, pero también hay información que moralmente puede ser inapropiada para nosotros como adultos y/o para nuestros hijos.
El uso de este medio de comunicación se ha extendido en todo el mundo. No solo se usa en el ámbito profesional, ahora todos los que tenemos acceso a una máquina conectada a internet, tenemos una cuenta de correo para estar en contacto con nuestra gente y con el mundo.
La ciberdelincuencia ha utilizado este medio para buscar víctimas. Ya sea a través de SPAM, que es el correo comercial no deseado, hasta mails que buscan engañar al destinatario, para que accese un link peligroso o para que conteste enviando cierta información.
Además, ha proliferado el envío de mails con ligas a sitios moralmente inconvenientes o mails en los que se adjunta o anexa fotografías inapropiadas o buscan defraudarnos.
Nuestra información puede ser robada de diferentes formas.
Puede ser cuando nos conectamos a una red no segura, cuando somos víctimas de un ataque directo o cuando perdemos o nos roban algún dispositivo.
De hecho, al desechar un dispositivo, aunque borremos su contenido, la información permanece en él y ciertos programas pueden recuperarla.
Los teléfonos celulares han tenido un espectacular crecimiento.
Hace algunos años, solamente servían para hacer llamadas telefónicas. Ahora, los conectamos a nuestra computadora para sincronizar agenda, para transferir fotografías o archivos, para escuchar música y recientemente para enviar y recibir correos electrónicos, mensajes de texto y navegar en la WEB o en las comunidades sociales, como Facebook, MySpace, Tweeter, etc. o para realizar transacciones financieras
Nuestros teléfonos (Blackberry, iPod, Sony, etc.), cuentan con toda la posibilidad tecnológica para ser considerados como una pequeña computadora, y por lo tanto, están expuestos a los mismos riesgos informáticos que cualquier computadora.
De hecho, los teléfonos, por ser de tan reciente incorporación al mundo tecnológico globalizado, son los más susceptibles y/o vulnerables.
En principio les damos teléfonos a nuestros hijos para que estén más seguros, para que estemos en contacto con ellos, pero la realidad es que, si un teléfono (o la señal que viaja inalambrica), es capturado por un delicuente, el daño puede ser inmenso.
|
|
 |
|
|  |
|
|
|